miércoles, 29 de febrero de 2012

Trenzas, pensamientos y dependencias.

Aquí está mi microrrelato que escribí hará unos días. Es también, en parte, una divagación filosófica. Así que habrá que exprimirse el coco un pelín, espero que no os importe. :)
Espero que os guste.

Trenzas, pensamientos y dependencias.


Recuerdo que mamá me hacía muchas trenzas de pequeña. Cruzaba mis mechones de pelo con rapidez y maestría, y yo iba al colegio feliz con mis dos trencitas, sin percatarme de que, cuando ya no estuviera mi madre, no las podría llevar porque no sabía hacérmelas; algo tan simple y tan complicado como la vida misma.
La vida es una trenza; hay quien piensa que es complicada, enraizada e imposible; que forma tal maraña que nunca podremos deshacerla y ordenarla. Otros piensan que es sencilla, simple, básica y bonita; que merece la pena el esfuerzo para ver el resultado.
La vida es una trenza. Por eso yo, que las llevaba siempre puestas en la cabeza gracias a mi madre, pensaba a menudo que tenía mi vida en sus manos.
Y así era.

Laura TvdB, 26 de febrero de 2012.