martes, 24 de mayo de 2011

Una huella.

¡Buenas! después de la última entrada que os dejé estaba bastante pocha, tanto como para escribir como para otras cosas, pero ya estoy mejor, mi inspiración y afán por los poemas van volviendo, aunque no estoy en racha. Encontré el poema que me encantaba, y sólo ahora me doy cuenta que no me parece tan bueno como recordaba; lo intenté acabar y me sentí incapaz, me ha salido una chapuza, pero no importa. Seguro que escribiré más. Y hablando de más, aquí os dejo uno. Lo cierto es que tampoco me parece tan bueno como otros que escribí (de hecho, los que más me gustan son los de El tren, Piano, notas, yo, y Volverán, todos muy sentimentales). Como siempre, Una huella es desgarrador e irregular. Estoy intentando hacer un soneto, pero lo cierto es que si logro escribirlo como teóricamente corresponde, de manera métrica, no me sale de forma sentimental. Y considero más importante lo segundo a lo primero.
Pues aquí está, y también en el gadget de la derecha. Ya sabéis, tenéis que imaginarlo. Espero que os guste. Ah, arriba, en otra entrada, os cuento otra cosita para que esta no se eternice.


Una huella

Una marca en la arena,
formada por falta de algo.
Una ola en el mar no se la lleva,
permanece en el barro.

Tu huella allí está marcada,
y allí quedará para siempre,
o tal vez no.
Tal vez algún día no quede nada,
a lo mejor allí permanece
mi alegría, mi llama,
tal vez el mar se la lleve,
o tal vez lo coja yo.
Echo en falta mi alma,
echo en falta tu amor.

El agua salada me salpica los pies,
enfurecida, dañina, furiosa.
Por qué está así, no lo sé.
Quiere que huya, que corra.
Quiere dejarme de ver.
Me siento perdida, sola,
¿querrá verte a ti también?
Solo a mí, no;
a ambos, a los dos.

Este sitio, esta playa
no es lo mismo sin ti;
la arena es fría, helada,
el sol no calienta,
ya no quiero ir allí,
está abandonada,
está a la espera
que llegues y me quieras a mí,
que vuele de pronto un hada
y le de color a la arena,
que me haga feliz.

En la playa dejaste una huella
que es imposible de borrar.
Espero que sea eterna,
pero algún día desaparecerá.
Ven, corre,
ven y renuévala.
Tengo mucha esperanza.
No sé qué mal me hará.
¿No vienes? No es nuevo,
con eso contaba ya.
Con lo que no cuento
es con la huella,
que algún día se borrará.
No, nunca.
Yo la cuidaré.
Que no desaparezca.
Mientras esté allí
te esperaré.

Corre, que se borra.
Corre, que se va.

Laura TvdB, 23 de mayo de 2011.

2 comentarios:

  1. Este poema ha sido muy bonito. Hablas del amor y de la ausencia de él. La huella en la arena, es la marca, el sentimiento que prevalece en nosotros cuando perdemos a un ser querido. Es un poema muy profundo, aunque a en mi opinión, lo de la playa es un ambiente un tanto tópico. Por lo demás, perfecto, como siempre :)

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  2. bastante bonita, me gusta el recurso de la arena representando el paso del tiempo. no se si estas de acuerdo con lo del 15-m pero a lo mejor te gusta mi ultima poesia http://losproyectosolvidadosdelkapysonpoesia.blogspot.com/

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